Habilidades/Psicología

¿QUÉ NO ES LA RESILIENCIA?

A raíz de la aparición del término resiliencia en el vocabulario de la Psicología, surgieron dos escuelas que defendían dos conceptos distintos. Por un lado la escuela estadounidense que definía la resiliencia como la capacidad del ser humano de no verse alterado por sucesos negativos; por otro lado, para los autores franceses la resiliencia incluye también el crecimiento y el aprendizaje tras el suceso. En la charla que Gonzalo Hervás Torres dio en la jornada organizada por SUSPERTU, explicó la resiliencia desde el punto de vista de afrontar un golpe y salir indemne de él, distinguiéndola del crecimiento. Desde mi punto de vista, cualquier suceso supone un cambio, por mínimo que sea. Por ello, opino que la resiliencia siempre incluye un crecimiento, un aprendizaje del acontecimiento negativo o traumático vivido. Como la ostra que convierte un granito de arena que la molesta en una perla.Convertir la arena en perla

Personalmente e intentando recoger algo de lo aprendido de la mano de los profesionales que participaron en la jornada, creo que es básico distinguir los rasgos visibles de la resiliencia de otras actitudes que nada tienen que ver con ella:

· Optimismo ingenuo:

Creer que no existen problemas o que los obstáculos no van a suponer una dificultad, sólo supone cerrar los ojos ante la realidad. Ello nos puede llevar a la evitación crónica, que trae consigo un efecto rebote haciendo que la realidad y el dolor nos golpeen con más fuerza cuando por fin decidamos abrir los ojos.

La resiliencia parte de un optimismo realista, de la confianza en que el golpe recibido no nos desestabilizará si lo miramos de frente, lo asumimos y lo utilizamos para mejorar nuestra vida.

· Afrontar solos los problemas:

El apoyo social es muy importante para superar las situaciones críticas. Oír distintas opiniones, poder desconectar de pensamientos en círculo, recibir un abrazo, saberse necesitado… La interacción con los demás, sobre todo con nuestros seres queridos, es indispensable para poder mirar los problemas a los ojos. Nos da la fuerza para enfrentarlos y nos recuerda todo lo bueno que tenemos dentro y a nuestro alrededor. Nos muestra los recursos de los que disponemos para atravesar el momento doloroso sin sufrir daños.

· Esperar que otros resuelvan nuestras dificultades:

No podemos caer en la tentación de creer que el exterior no determina nuestra situación, pero tampoco podemos pensar que es lo único que puede cambiarla. Podemos (y debemos) apoyarnos en los demás, pedir ayuda y compañía, pero al final el dolor y el sufrimiento son algo subjetivo y personal que cada uno vive y supera por sí mismo. Si lo trasladamos a los demás, en lugar de tener apoyo y acompañantes tendremos personas que sufren como nosotros.

· Responsabilizarnos o responsabilizar a otros del sufrimiento:

Actitud ante la lluviaLas malas épocas, las enfermedades, la muerte de seres queridos, los obstáculos y las desgracias forman parte de la vida exactamente igual que los buenos tiempos, la risa, los nacimientos, las alegrías y las cosas buenas. Culpar a los demás o a nosotros mismos de situaciones que nos plantea la vida es tan absurdo como culparnos por un día lluvioso. Nosotros sólo somos responsables de nuestra actitud ante dicho día, si nos quejamos o aprovechamos para ver nuestra película favorita en el sofá.

· Algo puntual:

La resiliencia no es una actitud puntual que surge en un momento determinado. Es una habilidad que debemos entrenar, para estar preparados cuando llegue el momento de utilizarla. Pero que esto no nos asuste, hay estadísticas que demuestran que es más común una actitud resiliente que una pesimista ante situaciones extremas. Como señaló Gonzalo Hervás Torres “sólo cuando las adversidades son graves, se activan los recursos que no sabemos que tenemos”. Pero que no sepamos que los tenemos no debe llevarnos a descuidarlos.

· No tomar decisiones:

Hemos mirado el problema de frente, no nos ha gustado pero lo hemos asumido. ¿Ya está? No. Pararse no nos ayuda a superarlo. Hay que seguir adelante, tomar decisiones, aunque sean pequeñas. Seguir caminando hacia nuestras metas no requiere grandes actos, sólo uno pequeño cada día que nos acerque más a nuestros objetivos, a nuestro bienestar.

· Permanecer inflexible ante las dificultades:Ser flexibles para ser resilentes

En el ámbito de la física, la resiliencia se aplica a la capacidad de los materiales de volver a su forma original luego de haber sufrido deformaciones producto de la fuerza. Es decir, la capacidad de flexibilidad de un cuerpo. La flexibilidad nos permitirá adaptarnos a la nueva situación para encontrar en ella nuevos recursos y soluciones. Anclarnos en circunstancias anteriores nos impide ver con claridad el presente, haciendo que echemos de menos los recursos y apoyos de que disponíamos entonces sin ver los que tenemos ahora.

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6 pensamientos en “¿QUÉ NO ES LA RESILIENCIA?

  1. Voy a hacer que la resiliencia sea mi religión personal… aunque me cueste un poco (de momento ya llevo unos 28 años así que espero conseguirlo en un par de semanitas, que ya es hora!)

  2. Totalmente de acuerdo con todo. Creo que de alguna manera se nos deberia inculcar esto desde pequeñitos, en la escuela y en casa, cosa que no se hace muy a menudo.

    • Totalmente de acuerdo!
      Precisamente las jornadas de las que hablo estaban enfocadas a fomentar la resiliencia en la familia y los adolescentes.
      Si te interesa, atento al enlace de SUSPERTU porque en breve colgaran los materiales y vídeos de las charlas.

  3. Al hilo de lo que dice el señor Mendive me gustaría leer en un futuro qué opinas sobre el hecho de que el sistema educativo actual preste una amplia y casi exclusiva atención a la formación “académica”, por decirlo de alguna manera, y niguna o casi ninguna al desarrollo más “personal” o espiritual del individuo/alumno. Me da la sensación de que no se tiene en cuenta para nada la inteligencia emocional en el ámbito educativo. Ya sé que no tiene nada que ver con la resiliencia pero se me ha ocurrido que podría ser interesante: educación-nociones académicas-sentimientos-crecimiento personal-escuela-padres… Qué petarda soy 😛

    • Mejor no doy mi opinión del sistema educativo actual y hacia donde va, no me vayan a cerrar el blog.
      Pero apunto tu propuesta, como siempre!
      Muchas gracias!!!

Y tú, ¿qué piensas?

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